Ahora que se acerca el veranito a muchos nos apetece un postre de chocolate fresco, ligero y sabroso. Por eso hoy os traemos una receta original, para la que no hace falta horno, con la que os ganaréis el corazón de vuestros comensales. ¿Habéis probado alguna vez la panna cotta? Se trata de un postre italiano muy famoso en el que todo el protagonismo se le da a la nata. Le damos un giro de tuerca a este conocido manjar de la mano de una de nuestras especialidades de chocolate de repostería. ¿Te atreves?

INGREDIENTES

125ml de nata para montar
150ml de leche
3 cucharadas de azúcar moreno
40g de chocolate de repostería negro con frutas del bosque
2 hojas de gelatina neutra o 1/2 cucharada de gelatina en polvo
1 vaina de vainilla
Frutas del bosque para decorar

ELABORACIÓN

El primer paso consiste en calentar 100ml de nata y la leche en una cacerola pequeña. Por otro lado calentamos el chocolate en el microondas, poco a poco (para que no se queme) y removiendo bien para que se disuelva completamente. Cuando la leche y la nata estén bastante calientes, añadimos el azúcar e incorporamos, lentamente y sin dejar de remover, el chocolate.

Cogemos las hojas de gelatina y las sumergimos en un bol con agua, para que comiencen a ablandarse. Cuando la mezcla de la cacerola comience a hervir, la retiramos del fuego y le añadimos la gelatina disuelta (un toque de microondas bastará para fundirla). Añadimos las semillas de vainilla, removemos bien, y vertimos en un molde grande o en varios pequeños. Reservamos en la nevera durante 3 horas.

Una vez se ha enfriado, desmoldamos la panna cotta. Podemos acompañarla con nata montada (recordad que nos han sobrado 25ml de nata) y frutas del bosque bien fresquitas.

¡Buen provecho!

Via foto

Ver más imágenes |