¿Qué mejor manera de poner el toque final a un almuerzo o una cena especial que con un coulant de chocolate? En esta ocasión os explicamos cómo hacer este delicioso postre de una manera mucho más sencilla de lo que seguramente os estaréis imaginando ahora mismo.

INGREDIENTES

150g de azúcar en polvo
Media docena de huevos
110g de harina
200g de mantequilla
220g de chocolate negro SIN AZÚCAR Torras
5g de cacao en polvo SIN AZÚCAR Torras
3g de canela
1,5g de sal

ELABORACIÓN

Para empezar debemos poner la mantequilla a una temperatura de unos 24ºC para conseguir una textura maleable y con la que podamos mezclar fácilmente el azúcar. A continuación le añadimos los huevos y, cuando hayamos conseguido una textura homogénea, agregamos la harina y la canela. Cuando esté la masa ligada, añadimos el chocolate negro (lo habremos fundido antes al baño maría) el cacao en polvo, la sal y seguiremos removiendo.

Untaremos con mantequilla los moldes que hayamos elegido (pueden ser de flan, no hace falta que sean especiales) y verteremos en ellos la pasta resultante de la mezcla anterior. Tenemos que apuntar, que si los moldes son de silicona no es necesario untarlos de mantequilla. Después los introducimos en el congelador.
Esperamos a que los coulants se hayan congelado y cuando queramos comerlos simplemente tenemos que precalentar el horno a 180ºC e introducir en él los moldes durante 15 minutos (sin haberlos descongelado). De esta forma, se cuece la parte externa de la masa y la interna sigue líquida. Hecho esto ya tenemos los coulants listos para servir, tenemos que ir relativamente rápido al llevarlos a la mesa ya que si se destemplan pierden su gracia.
Os aconsejamos que para la presentación del postre le añadáis un sorbete de frutas al lado (nosotros os recomendamos el de limón) porque al ser un plato tan denso ayudará a hacerlo menos compacto. ¡Ahora sólo os queda disfrutar de este pequeño, pero intenso, capricho culinario!

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